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La inocencia secuestrada

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POR RICARDO ALARCON DE QUESADA, Presidente del Parlamento cubano

En La Habana, especial para “Punto Final”

 

Washington violó la Constitución y las leyes para asegurar las duras condenas a Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehwerert, cinco antiterroristas cubanos que cumplen más de 14 años de injusto castigo. Fue una conspiración que duró todo el proceso y en la que invirtió millones de dólares. Sobre las personas y el volumen de recursos utilizados y otros aspectos claves de esta operación sólo se tiene una información parcial.

 

Obligado a liberar inmediatamente a nuestros compañeros, el gobierno conspiró también para ocultar lo que hizo, incurriendo en un delito adicional, el del encubrimiento. Tal es la esencia de la declaración jurada que Martin Garbus, abogado de Gerardo Hernández, presentó a Joan Lenard, jueza del Distrito Sur de la Florida. Respalda así la solicitud de anulación de su condena o que se le conceda una audiencia oral y se descubran todas las pruebas que el gobierno esconde.

 

La conspiración consistió en usar medios locales de Miami en una campaña propagandística de odio y hostilidad sin precedentes. Emplearon a un numeroso grupo de “periodistas” que repitieron artículos y comentarios día y noche hasta producir un auténtico vendaval desinformativo. Del 27 de noviembre de 2000 -día en que empezó el juicio- al 8 de junio de 2001 -cuando fueron declarados culpables- sólo en The Miami Herald y El Nuevo Herald aparecieron 1.111 artículos, más de cinco por día. Igual ocurrió con el Diario de Las Américas, saturando completamente la prensa escrita. Los “periodistas” actuaron también en emisoras de radio y televisión y en otras publicaciones. Era imposible evadir esa incesante propaganda en ningún rincón del sur de la Florida.

 

La acción delictiva fue más allá de la propaganda. Los “periodistas” también hostigaron a testigos y jurados quienes se quejaron a la jueza del acoso de cámaras y micrófonos. Varias veces la señora Lenard se sumó a sus protestas.

 

En agosto de 2005 los tres jueces de la Corte de Apelaciones, unánimemente, declararon nulo el juicio de Miami al que describieron como “una tormenta perfecta de prejuicios y hostilidad” creada precisamente por los medios locales. Al dictar el histórico fallo los jueces no sabían, ni podía saberlo nadie, que el responsable de esa “tormenta perfecta” era la Fiscalía que faltó gravemente a su obligación de garantizar un juicio justo.

 

La primera noticia de la conspiración del gobierno con sus “periodistas” surgió un año después, en septiembre de 2006. Desde entonces el gobierno bloquea gestiones de grupos privados para que muestre el alcance de esa operación, rechaza la demanda incluida en las apelaciones extraordinarias de nuestros compatriotas y amenaza con razones de seguridad nacional, para perpetuar el ocultamiento. El caso de los Cinco tiene una extraña relación con la prensa. En Miami los medios fueron un instrumento decisivo para condenarlos. Fuera de Miami, los castigan con el silencio.

 

El gobierno no sólo se opuso al escrito del defensor de Gerardo. Fue mucho más allá. En un paso que ella misma admite es totalmente inusual, la Fiscalía pidió la supresión del documento: que se le haga desaparecer como si nunca hubiera existido. Para mantener esa actitud, Washington cuenta con los dueños de las corporaciones mediáticas que imponen el silencio sobre el tema. Nada han dicho sobre la importante moción ni sobre el intento de hacerla desaparecer.

 

La irrefutable denuncia de Garbus plantea un reto a los profesionales del periodismo. ¿Seguirán ocultándola, sirviendo así a quienes mancillaron su oficio? ¿O salvarán la honra de su profesión reclamando que los farsantes sean desenmascarados y que la verdad y la justicia prevalezcan? La responsabilidad de los medios es aún mayor si se recuerda su papel respecto al cargo más grave incluido en este caso.

 

UN “ASESINATO” FABRICADO

 

El 24 de febrero de 1996 se produjo un lamentable incidente frente al Malecón habanero. Dos avionetas de un grupo terrorista de Miami fueron derribadas por la defensa antiaérea cuando violaban el territorio cubano. Decenas de hechos semejantes habían ocurrido en el último año y Cuba advirtió públicamente que no toleraría su repetición.

 

El asunto se examinó en la Organización de Aviación Civil Internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU.

 

El 7 de mayo de 1999 -luego que habían pasado mas de tres años- el gobierno de Estados Unidos, de modo irresponsable, lo convirtió en el cargo 3 (Conspiración para cometer asesinato) formulado sólo contra Gerardo. El cargo 3 concentró casi completamente el proceso de los Cinco, al que dedicó el tribunal la mayoría de sus sesiones, expertos y testigos, y fue eje central de la campaña mediática. Curiosamente, los medios le prestaron gran atención al cargo 3 antes de que éste existiera. Puede afirmarse que la acusación fue un acuerdo entre el gobierno y los grupos terroristas responsables de aquel suceso en que los “periodistas” pagados por el gobierno tuvieron un papel decisivo.

 

En septiembre de 1998 cuando el FBI apresó a los Cinco, la Fiscalía presentó los cargos de los que eran acusados. Allí no estaba el cargo 3, no se hacía referencia alguna a incidentes aéreos o nada parecido. La acusación contra Gerardo fue agregada más de medio año después, cuando él y sus compañeros estaban en confinamiento solitario, aislados del mundo, durante 17 meses.

 

La prensa de Miami entre septiembre de 1998 y mayo de 1999 confirma esta afirmación. Son numerosas las declaraciones de jefes de grupos violentos, ampliamente difundidas y amplificadas por los “periodistas”, pidiéndole al gobierno que agregase la nueva acusación. Incluso la noticia, profusamente desplegada, de reuniones entre fiscales y terroristas de las que surgiría la infame calumnia.

 

Los documentos de la Fiscalía llevarían a cualquier periodista serio a la necesidad de averiguar. Ahí consta que el FBI descubrió quién era Gerardo y qué hacía allá desde 1994, más de dos años antes del incidente de 1996. Habían descifrado sus comunicaciones con La Habana, sabían lo que hacía y lo que se le instruía hacer. Por eso no actuaron contra él, les constaba que su trabajo no era en absoluto perjudicial para Estados Unidos. Sabían también que Gerardo nada tenía que ver con los sucesos de 1996. En aquellos días fue grande el alboroto en Miami y en Washington. Bill Clinton ha escrito que hasta se le propuso un ataque militar a Cuba. Los más agresivos grupos del sur de la Florida vociferaban reclamando guerra. ¿Puede alguien creer que no habrían hecho nada contra el “culpable” por el derribo de las avionetas? ¿Que no actuasen contra él si lo tenían allí mismo, controlado por el FBI?

 

¿Y Cuba? Ninguna de las comunicaciones con Gerardo, que el FBI presentó en el juicio, sugiere siquiera la menor preocupación por su seguridad ante los riesgos que enfrentaría si él hubiese tenido alguna participación en el incidente. Gerardo continuó su labor en Miami por tres años más. Vino a Cuba y regresó, a nadie se le ocurrió que se quedase para proteger su vida. Cuando lo detuvieron, en septiembre de 1998, no lo acusaron de nada relacionado con lo ocurrido en 1996, por la sencilla razón de que el FBI conocía que él no tuvo relación alguna con aquella desgracia.

 

Sin embargo en 1999 lanzaron la increíble calumnia del “asesinato”, para satisfacer a la mafia terrorista y sus corifeos en los medios asalariados del gobierno. Tan endeble era esa acusación que la propia Fiscalía reconoció oficialmente, en acción sin precedentes en la historia norteamericana, que no la podía probar y pidió retirarla, algo que hubiera sido noticia de primera plana si se tratase de otro caso y no del de los Cinco. Gerardo fue sentenciado a morir en una cárcel de máximo rigor por algo de lo que no era acusado.

 

IMAGENES SECUESTRADAS

 

El 6 de marzo de 1996 el Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) designó una comisión para que investigara el incidente del 24 de febrero y le presentara su informe en sesenta días. El 19 de marzo, el presidente de esa comisión comunicó a los gobiernos de Cuba y Estados Unidos los datos e informaciones que requería y pidió visitar ambos países. Cuba recibió a los investigadores el 24 de marzo. La misión trabajó intensamente hasta el 31 de ese mes. De aquí se fue a Washington y Miami.

 

Pero el 6 de mayo el informe no estaba listo. La comisión dio cuenta de lo que había hecho en sus visitas a ambos países y debió pedir un mes adicional para acopiar la información que le faltaba. ¿Qué había sucedido? Respecto a Cuba la comisión hizo constar lo siguiente: “Para el 30 de marzo de 1996, las autoridades cubanas habían cumplido totalmente con todas las solicitudes formuladas por este equipo en relación con entrevistas y declaraciones por parte del personal civil y militar involucrado, entrevistas y declaraciones de testigos, informaciones civiles y militares, documentos y cartas, así como registros y transcripciones de comunicaciones”.

 

En cuanto a Estados Unidos, sin embargo, mencionó que tuvo varios encuentros con las autoridades y estaba a la espera de recibir los datos de los radares norteamericanos.

 

La OACI extendió el mandato de la comisión hasta el 6 de junio. Pero el informe no llegó hasta el final de ese mes y fue visto en la última sesión del Consejo.

Entonces se supo lo que había hecho la comisión después que salió de La Habana, único lugar donde encontró toda la información necesaria. Según el informe final, la misión no regresó a Washington ni a Miami. Sólo se reunió con funcionarios estadounidenses en Montreal, Canadá, del 2 al 9 de mayo y el 3 y 4 de junio. No hay que ser un oráculo para imaginar que esos cónclaves secretos facilitaron la redacción final del documento.

 

Los datos de las estaciones de radar norteamericanas eran sorprendentes. Fueron destruidos, o se perdieron, o eran confusos. En Cuba, en cambio, los investigadores no solo habían recibido a tiempo los datos de nuestros radares, también visitaron sus instalaciones, revisaron sus equipos y entrevistaron a sus operadores. Nada de eso pudieron hacer del lado norteamericano. La comisión decidió entonces olvidar la información de los radares y pidió a Washington las imágenes tomadas por sus satélites espaciales. Esta petición fue denegada y la OACI dejó constancia de la curiosa negativa.

 

La cuestión de las imágenes que los satélites norteamericanos registraron sobre los sucesos del 24 de febrero de 1996, reclamadas sin éxito por la OACI, reapareció durante el juicio de Miami. La determinación del lugar exacto donde ocurrió el incidente no era relevante para Gerardo, pues él era totalmente ajeno al hecho dondequiera que éste hubiera ocurrido. Pero era decisiva para el tribunal, que sólo tendría jurisdicción si el lamentable suceso hubiese tenido lugar fuera del territorio cubano.

 

En Miami se repitió la discusión sobre los datos contradictorios de los radares. Fue un experto del gobierno, alto oficial retirado de la Fuerza Aérea, quien destapó la olla. Para resolver la disputa preguntó simplemente: ¿Por qué no vemos las imágenes de nuestros satélites? De inmediato la defensa presentó una moción para que se instruyese al gobierno presentar las imágenes. La Fiscalía tercamente se opuso. Ahora la disputa no era sobre la ubicación del incidente aéreo, sino sobre la ubicación de las imágenes que supuestamente aclararían el asunto.

 

Desde entonces no han sido pocos los esfuerzos para encontrar las tan famosas como perdidas imágenes. Una institución privada de California hace años realiza gestiones para obtenerlas, hasta ahora sin éxito. Las solicitó varias veces a entidades oficiales de Estados Unidos que manejan los satélites de ese país. Todas se negaron a facilitarlas. Aún se espera un pronunciamiento de la Corte de Apelaciones de California.

 

Semejante reclamo está incluido en el habeas corpus presentado a nombre de Gerardo. Como habrá adivinado el lector, la Fiscalía se opuso ya a la presentación de las imágenes.

 

Washington ha sido tenaz en su negativa a mostrar las imágenes tomadas por sus propios satélites. Sólo las examinaron, obviamente, las autoridades norteamericanas, quienes se han encargado de impedir que alguien más pueda verlas. No pudo conocerlas la OACI, ni la ONU, ni un tribunal federal, ni la sociedad norteamericana. Sólo el gobierno accedió a ellas. Nadie más. Han pasado más de 16 años de hermético ocultamiento. Las imágenes satelitales fueron, sencillamente, secuestradas, desaparecieron. ¿Cómo explicar esa conducta? ¿Qué otra explicación puede tener como no sea que los gobernantes norteamericanos, los únicos que vieron las imágenes, saben que prueban que el incidente ocurrió dentro del territorio cubano? Sólo eso puede explicar que las condenasen, también a ellas, al confinamiento solitario y las hayan castigado, como a Gerardo, a prisión perpetua.

 

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 774, 11 de enero, 2013

 

21/02/2013 13:06. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

DEMANDANDO TRANSPARENCIA DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS EN EL DERRIBO DE LAS AVIONETAS DE HERMANOS AL RESCATE EN 1996

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El Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales de Los Ángeles, ha iniciado varias solicitudes bajo el Acta de Libertad de Información (FOIA por sus siglas en ingles) que buscan acceso a los registros que puedan mostrar (1) lo que el gobierno estadounidense sabía acerca de la posibilidad de una confrontación entre Cuba y los aviones de Hermanos al Rescate (BTTR por sus siglas en ingles) que sistemáticamente despegaban desde la Florida después de presentar planes falsos de vuelo y penetrar el espacio aéreo cubano en 1995-96 y (2) lo que el gobierno estadounidense podría haber hecho para evitar el incidente del 24 de febrero de 1996 en el que un MiG cubano derribó dos aviones de BTTR que habían penetrado ilegalmente el espacio aéreo cubano.

 

Esta entrevista fue realizada el 08 de febrero de 2013, por el Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos a Peter Schey, Presidente del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales, principal abogado en este caso de solicitud del FOIA.

 

CI: ¿En qué momento fue presentada la demanda del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales para que la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial de los Estados Unidos (NGA por sus siglas en ingles) muestre los documentos?

 

PS: El centro presentó una demanda federal en el año 2010 bajo el Acta de Libertad de Información contra la NGA.

 

CI: ¿Qué razones llevaron al Centro a presentar la demanda?

 

PS: El Centro está tratando de que se muestre la información por varias razones que se explican en las cartas enviadas bajo el FOIA dirigidas a la NGA y otras agencias de Estados Unidos pidiendo la divulgación de documentos relativos al incidente del derribo de los aviones de BTTR en 1996. En primer lugar, los registros que el Centro está tratando de obtener son de interés para todas las personas preocupadas por el derribo de los aviones de BTTR y el caso de los Cinco cubanos. En segundo lugar, la información que está buscando el Centro también es relevante a la condena de cadena perpetua de Gerardo Hernández y los esfuerzos legales y de otro tipo para que su condena sea anulada o reducida.

 

CI: ¿Por qué puede ser relevante para la sentencia de cadena perpetua de *Gerardo Hernández la presentación de esta demanda?

 

PS: Gerardo fue sentenciado a una cadena perpetua por un Tribunal de Estados Unidos sólo por el derribo de las avionetas de BTTR en 1996. Hay al menos cuatro razones de por qué puede ser útil lograr mayor transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos y eventualmente lograr una decisión jurídica o política para reconsiderar la sentencia de Gerardo:

 

En primer lugar, todo lo que Gerardo supuestamente sabía antes del derribo fue que habría una "confrontación" con los pilotos BTTR en febrero de 1996. Él no tenía ningún conocimiento que eso podría resultar en un intento de interceptar y demandar que los pilotos de BTTR aterrizaran en Cuba para enfrentar cargos, o si los aviones de BTTR serian perseguidos fuera del espacio aéreo cubano (si entraran en el espacio aéreo cubano), o si serian disparados disparos de advertencia para obligar a los pilotos de BTTR a abandonar el espacio aéreo cubano (si entraran en el espacio aéreo cubano), o si los aviones de BTTR serian realmente derribados. Estamos buscando transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos porque es muy posible que el gobierno de EE.UU. posea más información de la que estuvo disponible para Gerardo sobre la planeada confrontación. Si el gobierno estadounidense tenía más información que Gerardo sobre el derribo antes de que se llevara a cabo, esto mostraría claramente que su condena de cadena perpetua es extremadamente injusta.

 

En segundo lugar, es probable que el gobierno de Estados Unidos estuviera en una posición de evitar que sucediera una confrontación, mientras que Gerardo no tenia forma de prevenir una confrontación. Los pilotos de BTTR obviamente sabían que la penetración ilegal del espacio aéreo cubano y sobrevolar los tejados de la Habana por parte de ellos, eventualmente desencadenaría en una confrontación con Cuba. Si Gerardo les hubiera advertido que una confrontación pudiera suceder en febrero de 1996, ellos probablemente hubiesen estado encantados y hubieran continuado volando dentro del espacio aéreo cubano precisamente para provocar la confrontación. En cualquier caso, el gobierno cubano sabía qué los pilotos de BTTR estaban volando y tenían el radar para rastrear cualquier plan de entrar en el espacio aéreo cubano por lo que no necesitaban información de Gerardo acerca de los planes de los pilotos de BTTR.

 

Estamos buscando transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos sobre las medidas razonables que habría podido tomar --pero no lo hizo--para evitar que los pilotos de BTTR presentaran falsos planes de vuelo a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y el uso de aeropuertos de Estados Unidos desde donde salieron para invadir ilegalmente el espacio aéreo cubano. Si el gobierno de los EEUU estaba en una posición de evitar la confrontación entre Cuba y BTTR, pero no lo hizo, esto también demuestra que la sentencia de Gerardo es extremadamente injusta. A diferencia del gobierno de los EEUU, Gerardo no tenía ningún poder para evitar la confrontación.

 

CI: ¿Hay otras razones por las cuales solicitar estos registros es importante en la cadena perpetua de Gerardo?

 

PS: Sí. El gobierno de Estados Unidos dejó en claro en el juicio de Gerardo que el lugar donde sucedió el derribo era crítico. Yo creo que Gerardo sólo pudo ser condenado por conspiración para cometer asesinato si el derribo tuvo lugar en el espacio aéreo internacional. Sin embargo, ni una sola evidencia demostró que Gerardo, o cualquier otra persona, incluidos los funcionarios del gobierno de Estados Unidos, tenían ningún conocimiento o nunca podían haber predicho, que una confrontación con los aviones de BTTR sucederían en el espacio aéreo internacional y no en el espacio aéreo cubano. Además, si la transparencia del gobierno estadounidense mostrara que el derribo tuvo lugar en el espacio aéreo cubano, o pudo haber sucedido en el espacio aéreo cubano, esto también obviamente demostraría que la sentencia y condena de Gerardo es totalmente injusta.

 

Por último, mientras que Gerardo cumple una sentencia de cadena perpetua en prisión, las autoridades estadounidenses que probablemente tenían más información que la que Gerardo poseía y estaban en posición de evitar el derribo, no han compartido ninguna responsabilidad por el incidente.

 

CI: Si Gerardo solo conocía que algún tipo de confrontación tendría lugar entre Cuba y BTTR en Febrero 1996, porque Gerardo fue condenado por conspiración para cometer asesinato y sentenciado a cadena perpetua?

 

PS: Detalles técnicos de la ley de Estados Unidos y un jurado prejuiciado permitieron que Gerardo fuera declarado culpable de "conspiración para cometer asesinato" a pesar de los conocimientos mínimos que poseía, su incapacidad para cambiar el curso de los acontecimientos y su evidente falta de conocimiento que cualquier confrontación podía ocurrir en el espacio aéreo internacional. La legalidad sobre la sentencia de Gerardo ha sido presentada recientemente en una demanda ante tribunales federales. La conspiración se ha definido en los Estados Unidos como un acuerdo de dos o más personas para cometer un delito. El gobierno estadounidense cree que el derribo fue un crimen porque ocurrió en espacio aéreo internacional, no en el espacio aéreo cubano. Pero no hay ninguna evidencia de que Gerardo tenía conocimiento de que cualquier confrontación, o el derribo tendrían lugar en el espacio aéreo internacional. Bajo la ley estadounidense, alguien puede ser culpable de "conspiración" incluso si él o ella no tienen ninguna implicación directa en el presunto delito y no sabe la identidad de los otros miembros de la supuesta conspiración. Sin embargo, independientemente de los detalles técnicos en la ley estadounidense que permitió esta condena a cadena perpetua impuesta, el hecho en este caso pone de manifiesto que la cadena perpetua de Gerardo es excesivamente exagerada y debe ser reconsiderada por cualquier autoridad de EEUU con la autoridad de reducir la sentencia y permitir que Gerardo sea liberado.

 

CI: ¿Qué otras acciones realizará el Centro para los Derechos Humanos y Constitucionales?

 

PS: El Centro va a continuar buscando transparencia por parte del gobierno de los EEUU usando métodos legales bajo el Acta de Libertad de Información y el Acta de Archivos Presidenciales, los cuales pueden   divulgar los registros mostrando el nivel de conocimiento por parte del gobierno estadounidense sobre el derribo antes de que sucediera, y por qué el gobierno de los EEUU no pudo tomar medidas razonables para prevenir el derribo mucho antes de que ocurriera.

 

CI: ¿Puede explicar donde se encuentra el caso ahora?

 

PS: El Noveno Circuito de la Corte de Apelaciones recientemente revocó la decisión de la Corte de Distrito de EEUU (de un nivel inferior) en el caso titulado Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales v. Agencia Nacional de Inteligencia Geospacial, un caso iniciado por el abogado Lonard Weinglass antes de fallecer.

 

En una decisión unánime emitida el 23 de enero de 2013, por un panel de tres jueces, Juez Jefe KOZINSKI, Juez McKEOWN y Juez M. SMITH, la Corte de Apelaciones decidió que el Tribunal Federal "erró en el otorgamiento de juicio sumario sin requerir que la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial presentara una declaración clasificada para una revisión en cámara". La Corte de Apelaciones estuvo de acuerdo con la posición del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales que la "declaración no clasificada [explicando por qué no podía confirmar o negar que las imágenes solicitadas sobre el derribo de BTTR tan siquiera existen] falló en proveer "detalle razonablemente específico '' que demostraría por qué solamente reconociendo la existencia de registros podría revelar los métodos o fuentes de inteligencia o afectar nuestras relaciones con otros países."

 

El Noveno Circuito de Apelaciones también estuvo de acuerdo con el argumento del Centro que si la declaración jurada de la NGA presentada en apoyo de su exención "Glomar" que permite al organismo ni confirmar ni negar que existen las imágenes solicitadas, entonces "el gobierno estaría libre de emitir una respuesta Glomar en prácticamente todos los casos que implican las imágenes de satélite y registros, así como muchas otras actividades de vigilancia".

 

El Noveno Circuito decidió que el caso debe regresar a la Corte de Distrito de Estados Unidos donde se ordenó que la NGA deba proporcionar una más detallada declaración clasificada para una revisión "en-cámara" por parte de la Corte del Distrito. La Corte del Distrito de EEUU debe entonces "reconsiderar su fallo de juicio sumario a la luz de la información provista."

 

CI: ¿Podría la NGA apelar la decisión de la Corte del Noveno Circuito de Apelaciones?

 

PD: No sabemos si la NGA buscará una nueva revisión por parte del Tribunal de Apelaciones o solicitará una revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos. La NGA tiene 45 días para pedirle al panel del Noveno Circuito que reconsidere su decisión. En segundo lugar, la NGA podría solicitar al Tribunal del Noveno Circuito de Apelaciones volver a escuchar el caso "en banc". Si la NGA le pide al Noveno Circuito que vuelva a escuchar el caso en banc, todos los jueces del Noveno Circuito votaran y el caso solo será presentado nuevamente si la mayoría de los jueces del Noveno Circuito votan que la decisión de los tres jueces fue errónea. Si el caso es escuchado nuevamente en banc, será presentado frente al panel de 11 jueces. Creemos que es poco probable que la NGA busque una revisión o reconsideración en banc, pero incluso si lo hace, es poco probable que una mayoría de jueces del Noveno Circuito vote a favor de escuchar el caso en banc.

 

Finalmente, la NGA tiene 90 días para presentar una petición pidiendo a la Corte Suprema revisar el caso. Dudamos que el NGA busque una revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos, porque esto podría invitar a una decisión que se aplicaría en todo el país y dejaría en claro que la NGA no puede responder a cada solicitud FOIA para imágenes de satélite con una respuesta que se niega a confirmar o negar la existencia de los expedientes solicitados.

 

CI: ¿Que puede suceder próximamente con el caso de la NGA?

 

PS: Creemos que es probable que la NGA esté de acuerdo que el caso debe regresar a la Corte de Distrito de EEUU donde la NGA deberá emitir una declaración "en cámara" más detallada al Juez de la Corte de Distrito. Esto quiere decir que una declaración detallada no será entregada al Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales o se hará pública. Sera presentada solo ante la Jueza para una revisión privada. Ella entonces tendrá que decidir si la nueva declaración provee "detalles razonablemente específicos" que muestren porque "reconociendo la existencia de [los requeridos] documentos podrían revelar métodos o fuentes de inteligencia, o afectar [EE.UU.] las relaciones con otros países."

 

Cualquiera sea la decisión del Juez de la Corte de Distrito de Estados Unidos puede entonces ser otra vez apelada al Noveno Circuito de la Apelaciones de Estados Unidos ya sea por el Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales o por la NGA. Si la decisión del Juez de la Corte de Distrito es apelada nuevamente al Noveno Circuito de Apelaciones, la declaración en cámara de la NGA será revisada por el panel de los jueces del Noveno Circuito para decidir si ellos están o no de acuerdo que mostrar la existencia de las imágenes de satélites de BTTR requeridas podrían revelar métodos o fuentes de inteligencia, o afectar las relaciones de EEUU con otros países.

 

Por separado, también estamos pidiendo información a través de FOIA a la Biblioteca Presidencial de Clinton, la Guardia Costera de Estados Unidos y la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos. El Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales continuará demandando transparencia por parte del gobierno de los EEUU utilizando métodos legales bajo el Acta de Libertad de Información y el Acta de Archivos Presidenciales que puedan revelar el nivel de conocimiento por parte del gobierno de los EEUU sobre el derribo de los aviones antes de que este sucediera, y porque falló en tomar las medidas para prevenir que pilotos de BTTR presentaran solicitudes falsas sobre planes de vuelo y usaran aeropuertos de EEUU para lanzar vuelos ilegales y de provocación en el espacio aéreo cubano. Creemos que la transparencia por parte del gobierno de los EEUU mostrará que independientemente que la condena de "conspiración para cometer asesinato" de Gerardo sea o no técnicamente correcta, su participación en el derribo fue tan mínima y su capacidad para evitar el derribo tan mínima, que su sentencia de cadena perpetua es extremadamente injusta y debe ser reconsiderada por autoridades competentes de Estados Unidos en ambos poderes Ejecutivo y Judicial.

 

CI: Qué significado cree que tendría la liberación de Gerardo Hernández en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba?

 

PD: En primer lugar, por las razones que ya expliqué, creemos que la condena y sentencia de cadena perpetua a Gerardo son injustas. En segundo lugar, el Presidente Obama y su equipo de política exterior debe entender que la cadena perpetua de Gerardo es de gran preocupación para el pueblo cubano que considera a Gerardo un Héroe y un preso político. Debido a la opinión pública generalizada de apoyo a Gerardo, encontrar un camino para lograr su liberación y regreso a Cuba podría ser una condición previa esencial para mejorar las relaciones de Cuba y Estados Unidos y eventualmente una normalización de las relaciones entre ambos países.

 

*Gerardo Hernández Nordelo, uno de los 5 Cubanos presos en los Estados Unidos por casi 15 años.

21/02/2013 13:08. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.


SEEKING U.S. GOVERNMENT TRANSPARENCY ON THE 1996 BROTHERS TO THE RESCUE SHOOTDOWN

(www.antiterroristas.cu)


The Los Angeles-based Center for Human Rights and Constitutional Law has initiated several requests under the Freedom of Information Act (FOIA) seeking access to records that may show (1) what the U.S. Government knew about the likelihood for a confrontation between Cuba and Brothers to the Rescue (BTTR) planes that were routinely taking off from Florida after filing false flight plans and penetrating Cuban airspace in 1995-96, and (2) what the U.S. Government could have done to prevent the February 24, 1996 incident in which a Cuban MiG shot down two Brothers to the Rescue planes that had illegally penetrated Cuban airspace.

This interview was conducted on February 8, 2013 by the International Committee for the Freedom of the Cuban 5 with Peter Schey, President of the Center for Human Rights and Constitutional Law and lead counsel in the FOIA cases.


IC: When did the Center for Human Rights and Constitutional Law file a federal lawsuit seeking documents from the U.S. National Geospatial Intelligence Agency (NGA)?

PS: The Center filed a federal lawsuit in 2010 under the Freedom of Information Act against the National Geospatial-Intelligence Agency (NGA).

IC: Why did the Center file the lawsuit?

PS: The Center is pursuing this information for several reasons that were explained in the letters sent under the Freedom of Information Act addressed to the NGA and other U.S. agencies seeking disclosure of records relating to the 1996 Brothers to the Rescue (BTTR) shoot down incident. First, the records the Center is trying to obtain are of interest to all persons concerned with the BTTR shoot down and the Cuban Five case. Second, the information the Center is seeking is also relevant to the conviction and life prison sentence of Gerardo Hernandez, and legal and non-legal efforts to have his sentence vacated or reduced.

IC: Can you explain how this lawsuit may be relevant to the life sentence of *Gerardo Hernandez?

PS: Gerardo stands sentenced by a U.S. court to serve life in prison only because of the Brothers to the Rescue shoot down in 1996. There are at least four reasons why it may be helpful to achieve more transparency by the U.S. Government and eventually win a legal or political decision to reconsider Gerardo's conviction or his sentence:

First, all Gerardo allegedly knew before the shoot down was that there would be a "confrontation" with BTTR pilots in February 1996. He had no knowledge whether that might mean an attempted interception and demand that the BTTR pilots land in Cuba to face charges, whether the BTTR planes would be chased out of Cuban airspace (if they entered Cuban air space), whether warning shots may be fired to force the BTTR pilots to leave Cuban airspace (if they entered Cuban air space), or whether the BTTR planes would actually be shot down. We are seeking transparency by the U.S. Government because it is very possible that the U.S.G. possessed more information than was available to Gerardo about the planned confrontation. If the U.S. Government possessed more information than Gerardo about the shoot down before it took place, this would clearly make his life sentence extremely unjust.
Second, it is likely that the U.S. Government was in a position to prevent whatever confrontation may take place, while Gerardo possessed no way to prevent a confrontation. BTTR pilots obviously knew that their illegal penetration of Cuban airspace and flying over the rooftops of Havana would eventually trigger a confrontation with Cuba. If Gerardo had warned them that a confrontation may take place in February 1996, they most likely would have been delighted and kept flying into Cuban airspace precisely to provoke the confrontation. In any event, the Cuban Government knew what planes the BTTR pilots were flying and had radar to track any planes entering Cuban airspace so they didn't need information from Gerardo about the plans of BTTR pilots.
We are seeking transparency by the U.S. Government about reasonable steps it could have taken--but failed to take--to prevent BTTR pilots from filing false flight plans with the U.S. Federal Aviation Administration and using U.S. airports from which to depart to illegally invade Cuban airspace. If the U.S.G. was in a position to prevent the Cuban-BTTR confrontation, but failed to do so, this also makes Gerardo's sentence extremely unjust. Unlike the U.S. Government, Gerardo had no power to avoid the confrontation.

IC: Are there other reasons why you believe seeking these records is important to Gerardo's conviction and life sentence?

PS: Yes. The U.S. Government made clear at Gerardo's trial that the location of the shoot down was critical. It believed Gerardo could only be convicted of conspiracy to commit murder if the shoot down took place in international airspace. However, not a shred of evidence showed that Gerardo, or anyone else including U.S. Government officials, had any knowledge or would have ever predicted, that a confrontation with BTTR planes would take place in international airspace rather than in Cuban airspace. In addition, if transparency by the U.S. Government showed that the shoot down took place in Cuban air space, or may have taken place in Cuban air space, this also would obviously make Gerardo's conviction and sentence completely unjust.

Finally, while Gerardo is serving a life sentence in prison, the U.S. authorities who likely had more information than Gerardo possessed, and were in a position to prevent the shoot down, have shared in none of the responsibility for the incident.

IC: If Gerardo only knew that some kind of confrontation would take place between Cuba and the BTTR in February 1996, why then was Gerardo convicted of conspiracy to commit murder and sentenced to life in prison?

PS: Technicalities of U.S. law and a biased jury allowed Gerardo to be convicted of "conspiracy to commit murder" despite the minimal knowledge he possessed, his inability to change the course of events, and his obvious lack of knowledge that any confrontation may take place in international airspace. The legality of Gerardo's sentence is being addressed in his writ now before the federal courts. Conspiracy has been defined in the U.S. as an agreement of two or more people to commit a crime. The U.S. Government believes the shoot down was a crime because it took place in international airspace, not Cuban airspace. But there is no evidence that Gerardo had any idea that any confrontation, or a shoot down, would take place in international airspace.  Under U.S. law someone can be guilty of "conspiracy" even if he or she has no direct involvement in the alleged crime and does not know the identity of the other members of the alleged conspiracy. However, regardless of the technicalities in U.S. law that allowed this conviction to take place and a life sentence to be imposed, the facts in this case make clear that Gerardo's "life" sentence is grossly excessive and should be reconsidered by any U.S. authorities with the authority to reduce the sentence and permit Gerardo to be released.

IC: What is the Center for Human Rights and Constitutional Law plan to do next?

PS: The Center will continue to seek transparency by the U.S. Government using legal methods under the Freedom of Information Act and the Presidential Records Act which may disclose records showing the U.S. Government's level of knowledge about the shoot down before it took place, and why the U.S. Government failed to take reasonable measures to prevent the shoot down long before it happened.

IC: Can you explain where the case stands right now?

PS: The U.S. Court of Appeals for the Ninth Circuit recently reversed the decision of the U.S. District Court in the case entitled Center for Human Rights and Constitutional Law v. National Geospatial-Intelligence Agency, a case we initiated with Len Weinglass before he passed away.
In a unanimous decision issued on January 23, 2013, by Chief Judge KOZINSKI, Circuit Judge McKEOWN and Circuit Judge M. SMITH, the Court of Appeals decided that the lower federal court "erred in granting summary judgment without requiring the National Geospatial-Intelligence Agency to submit a classified declaration for in camera review." The Court of Appeals agreed with the Center for Human Rights and Constitutional Law position that the NGA's "unclassified declaration [explaining why it would neither confirm or deny that the requested images of the BTTR shoot-down even exist] failed to provide 'reasonably specific detail' that would show why merely acknowledging the existence of records might reveal intelligence sources or methods, or affect our foreign relations."
The Ninth Circuit Court of Appeals also agreed with the center argument that if the NGA sworn declaration submitted in support of its "Glomar" exemption allowing the agency to neither confirm nor deny that the requested images exist, then "the government would be free to issue a Glomar response in practically every case involving satellite images and records, as well as many other surveillance activities."
The Ninth Circuit decided that the case must be returned to the U.S. District Court where it ordered that the NGA must provide a classified more detailed declaration for "in camera" review by the district court, as it offered to do at the oral argument The U.S. District Court must then "reconsider its summary judgment ruling in light of the information so provided."

IC: Could the NGA appeal the decision of the Ninth Circuit Court of Appeals?

PS: We don't know whether the NGA will seek further review by the Court of Appeals or seek review by the U.S. Supreme Court. The NGA has 45 days to ask the Ninth Circuit panel to reconsider its decision. Second, the NGA could petition the Ninth Circuit Court of Appeals to rehear the case "en banc." If the NGA petitions the Ninth Circuit to rehear the case en banc, all judges on the Ninth Circuit vote on the petition and the case will only be reheard en banc if a majority of judges vote that the three-judge decision was wrongly decided. If the case is reheard en banc, it will be reheard before a panel of 11 judges. We believe it is unlikely the NGA will seek reconsideration or en banc review, but even if it does, it is unlikely that a majority of Ninth Circuit judges will vote to rehear the case en banc.

Finally, the NGA has 90 days in which to file a petition asking the U.S. Supreme Court to review the case. We doubt that the NGA will seek review before the U.S. Supreme Court because this could invite a decision that would apply nationwide and would make clear that the NGA cannot respond to every FOIA request for satellite images with a response that refuses to confirm or deny the existence of the requested records.

IC: What do you think will happen next in the NGA case?

PS: We believe it is likely that the NGA will agree that the case should be returned to the U.S. District Court where the NGA will have to submit a more detailed declaration "in camera" to the District Court judge. This means that the more detailed declaration will not be provided to the Center for Human Rights and Constitutional Law or made public. It will be submitted only to the judge for her private review. She will then have to decide if the new declaration provides "reasonably specific detail" that actually shows why "acknowledging the existence of [the requested] records might reveal intelligence sources or methods, or affect [U.S.] foreign relations."
Whatever decision the U.S. District Judge reaches can then again be appealed to the U.S. Court of Appeals for the Ninth Circuit by either the Center for Human Rights and Constitutional Law or the NGA. If the district judge's decision is again appealed to the Ninth Circuit Court of Appeals, the "in camera" NGA declaration will be reviewed by the panel of the Ninth Circuit judges to decide whether they agree that it provides reasonably specific detail that shows why acknowledging the existence of the requested BTTR satellite images or related documents may reveal intelligence sources or methods, or affect United States' foreign relations.
We are also pursuing separate FOIA requests to the Clinton Presidential Library, the U.S. Coast Guard, and the U.S. Defense Intelligence Agency. The Center for Human Rights and Constitutional Law will continue to seek transparency by the U.S. Government using legal methods under the Freedom of Information Act and the Presidential Records Act which may disclose records showing the U.S. Government's level of knowledge about the shoot down before it took place, and why it failed to take steps to prevent BTTR pilots from filing false flight plans and using U.S. airports from which to launch illegal and provocative flights into Cuban airspace. We believe that transparency by the U.S. Government will show that whether or not Gerardo's "conspiracy to commit murder" conviction is technically correct or not, his involvement in the shoot down was so minimal, and his ability to avoid the shoot down so minimal, that his life sentence is grossly unfair and should be reconsidered by appropriate U.S. authorities in both the Judicial and the Executive branches of the government.

IC: What significance do you think that the release of Gerardo Hernandez would have on the general situation of the US/Cuban relations?

PS: First, for the reasons I already explained, we believe that Gerardo's conviction and life sentence are unjust and unfair. Second, President Obama and his foreign policy staff should understand that Gerardo's life prison sentence is of great concern to the Cuban people who view Gerardo as a hero and a political prisoner. Because of the widespread Cuban public sentiment that strongly supports Gerardo, finding a way to achieve his release and return to Cuba may be an essential pre-condition to improvement of Cuban-U.S. relations, and eventually a normalization of relations between the two countries.

*Gerardo Hernández Nordelo, one of the five Cubans imprisoned in the United States for almost 15 years.  

 

22/02/2013 12:30. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

24 DE FEBRERO DE 1895 ¿Un solo grito?

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA
Fotos: Archivo de BOHEMIA


(Tomado de revista Bohemia))

Grabado clásico de Emilio Hernández Giró con el cual la prensa cubana ha ilustrado tradicionalmente el Grito de Baire
Grabado clásico de Emilio Hernández
Giró con el cual la prensa cubana ha
ilustrado tradicionalmente el
Grito de Baire

El pasado año, en ocasión de conmemorarse el alzamiento del 24 de febrero, fui invitado por una emisora de radio de alcance nacional, junto a un historiador amigo, para charlar y debatir sobre la efeméride. El conductor del programa, de manera muy profesional, hilvanaba con sus frases mis comentarios y los de mi compañero de emisión. Solo que al referirse al hecho que nos convocaba, lo denominaba reiteradamente “Grito de Baire”.

El historiador amigo, algo molesto, le reconvino por ello “fuera del aire”, mientras que una canción de moda redimía a los oyentes de nuestras voces. “Eso es lo que siempre se ha dicho y lo que me dijeron en el colegio”, replicó el animador, quien frisa ya los 70 años. “Pero no es lo que hoy día se está impartiendo, sino todo lo contrario”, le aclaré inmediatamente. Si en algo ha hecho hincapié la enseñanza de la Historia en la escuela cubana actual —y podemos precisar: del Perfeccionamiento Docente de 1977, acá—, es en otorgarle correctamente el carácter de levantamiento simultáneo a los acontecimientos de aquel 24 de Febrero, sin centrarlo en una localidad determinada. Pueden los lectores constatarlo en los textos escolares vigentes de Secundaria Básica y Preuniversitario. 

Una vez terminado el programa, de regreso al hogar, al encender la radio para conocer la hora, una sorpresa me acechaba en el dial. Un locutor escogía su mejor pronunciación para decir: “Hoy es 24 de febrero de... Un día como hoy, en 1895, se produce el Grito de Baire, que da inicio a la guerra de independencia”.

La historia, tal como fue

Guillermón Moncada
Al recibir la Orden de
Alzamiento, Guillermón
Moncada puso en pie de
guerra a todo el sur
de Oriente

A principios de 1895, el ambiente en Cuba era francamente insurreccional. El fracaso del Plan de Fernandina, al incautar las autoridades estadounidenses las armas de la expedición que organizaba José Martí para reiniciar la Guerra Necesaria, lejos de amilanar a los independentistas, levantó el espíritu revolucionario.

Los jefes comprometidos dentro de la Isla, ansiosos por retornar a la manigua, apremiaban al Apóstol para que firmara la Orden de Alzamiento con el argumento de que el Gobierno colonial español ya estaba sobre aviso y en cualquier momento podían caer detenidos.

El 29 de enero, Martí convocó a Mayía Rodríguez, en quien Máximo Gómez había delegado su “autoridad y poder expresos”, y a Enrique Collazo, que daba fe de la autoridad de este, para valorar las noticias e informes recibidos de Cuba. Los reunidos coincidieron en la necesidad de impartir cuanto antes la Orden de Alzamiento, la cual redactó nuestro Héroe Nacional y suscribieron los tres. En ella, se autorizaba “el alzamiento simultáneo, o con la mayor simultaneidad posible, de las regiones comprometidas (…) durante la segunda quincena, no antes del mes de febrero”.

Se le envió esta decisión “al ciudadano Juan Gualberto Gómez y en él a todos los grupos de Occidente”, con copias para Guillermón Moncada, residente de Santiago de Cuba; Bartolomé Masó, radicado en Manzanillo; Francisco Carrillo, localizado en Remedios, y el camagüeyano Salvador Cisneros Betancourt. Los documentos fueron llevados a La Habana por el patriota Juan de Dios Barrios.

En los primeros días de febrero de 1895, en su condición de Delegado del Partido Revolucionario (PRC) en Cuba, Juan Gualberto recibió la ya mencionada Orden de Alzamiento y “otras que debía encaminar”, según su testimonio. El joven estudiante Tranquilino Latapier partió rumbo a Oriente a encontrarse con Moncada, con la advertencia precisa de que solo después de obtener la conformidad del general santiaguero, podía trasladarse hacia Manzanillo para ver a Masó. No tuvo problemas. Regresó a la capital con la aceptación de los dos jefes orientales y una interesante propuesta de Quintín Bandera: la de fijar como fecha del alzamiento el 24 de febrero, primer domingo de carnaval.

El médico matancero Pedro Betancourt se dirigió a Las Villas para entregarle las instrucciones de Martí a Francisco Carrillo. Este se negó a secundar el levantamiento simultáneo ante la escasez de armas. Pero al informarle a Juan Gualberto mediante telegrama, Betancourt escribió: “Carrillo bien”, lo cual el Delegado del PRC en Cuba interpretó como que el mambí villareño aceptaba la fecha de alzamiento. Camagüey, entretanto, reiteraba que no se levantaría de inmediato.

Llamo la atención de los lectores de que ni en la Orden de Alzamiento ni en documento posterior escrito por Martí o Juan Gualberto se distingue a localidad alguna como el centro principal de la sublevación. Siempre se habla de un levantamiento simultáneo.

¿35 gritos?

Desde días antes de la fecha fijada, los jefes mambises orientales habían abandonado sus casas para no ser localizados por las autoridades colonialistas. Guillermón, por ejemplo, montado en una mula, burló la vigilancia española y se fue al poblado de Auras donde se hospedó en casa de un patriota. En la mañana del 24 de febrero, dejó su refugio y con un grupo de patriotas, acampó en la loma de La Lombriz, Alto Songo.

Periquito Pérez
Quintín Bandera
Saturnino Lora
Periquito Pérez sublevó a los guantanameros Quintín Bandera se alzó en San Luis Saturnino Lora encabezó a los patriotas de Baire

En su finca Colmenar de Bayate, cerca de Manzanillo, al amanecer, Bartolomé Masó izó la bandera de la estrella solitaria y estableció allí un campamento mambí. Ochenta insurrectos se alzaron en Yara y entraron a punta de machete en el poblado donde hicieron acopio de armas. Cerca de Bayamo se levantaron Joaquín Estrada Castillo, en su finca El Mogote; Esteban Tamayo, en Vega de la Piña, con 80 compañeros; José Manuel Capote, en San Diego, con 40 hombres armados.

Periquito Pérez tenía instrucciones precisas de Antonio Maceo de controlar con su gente la costa sur de la jurisdicción de Guantánamo, con vistas a las expediciones que debían desembarcar por allí. Clandestino desde octubre de 1894, ante la persecución de las autoridades españolas, recibió órdenes de Guillermón Moncada de poner en pie de guerra a la tierra del Guaso. El 24, a media mañana, se pronunció en Matabajo. A esa hora, Emilio Giró le secundaba en La Confianza con otro grupo de patriotas. A la tarde, el joven Enrique Tudela y 12 valientes mal armados tomaron el fortín de Hatibonico y se apoderaron de armas y municiones. Sería esa la primera victoria de las fuerzas cubanas en la guerra recién comenzada.

Ya al mediodía, Victoriano Garzón abandonó Santiago con un grupo de independentistas y montó campamento cerca de la ciudad, en la finca San Esteban. Alfonso Goulet, también cumpliendo órdenes de Guillermón, sublevó al poblado de El Cobre. Quintín Bandera, al frente de un puñado de patriotas, todos armados, acampó cerca de San Luis. Silvestre Ferrer incendió con sus hombres al poblado de Loma del Gato, tradicional centro de operaciones del Ejército español, y en Palma Soriano se le unieron cubanos de distintas generaciones. 

Días antes de la fecha fijada para el alzamiento, Saturnino Lora había recibido el siguiente mensaje: “De orden del general Moncada, que se levante el día 24 por la tarde y espere órdenes”. También Guillermón le encomendaba avisar a Fernando Cutiño Zamora y los patriotas de Jiguaní.

Grabado en el que aparece José Martí reunido con otros patriotas cubanos
Los jefes comprometidos dentro de la
Isla, ansiosos por retornar a la manigua,
apremiaban al Apóstol para que firmara
la Orden de Alzamiento

Lora cumplió cabalmente. Reunió en la tarde a sus compañeros en el Puente de la Herrería y al frente de ellos marchó hacia la plaza de Baire, donde se proclamó en rebeldía. Sacó su revólver y disparó sus seis tiros al aire. Cutiño, José Reyes Arencibia y un reducido grupo entraron en Jiguaní ya casi al anochecer.

Permanecieron en esta localidad hasta cerca de las nueve de la noche y partieron a Baire. Unidos ambos destacamentos, marcharon hacia La Salada, para ponerse bajo el mando de Jesús Rabí (27 de febrero). 

En Occidente, se reunieron en las cercanías del poblado matancero de Ibarra un pequeño grupo que incluía a Juan Gualberto Gómez y a Antonio López Coloma. Iba a encabezar este alzamiento el general Julio Sanguily, cuya actitud controvertida hoy levanta muchas suspicacias entre los historiadores e incluso algunos lo tildan de traidor a la Patria. Inexplicablemente, este alto oficial mambí se dejó detener en La Habana por las autoridades españolas en la mañana del día 24. Entretanto, sin práctico ni jefe militar, los patriotas de Ibarra resultaron una fácil presa para las tropas españolas. Muchos de ellos cayeron prisioneros. López Coloma fue fusilado por los colonialistas.

Corrieron igual suerte al de Ibarra los levantamientos de Jagüey Grande y Aguada de Pasajeros. Acogidos al indulto ofrecido por el Gobierno español, la mayor parte de sus complotados marcharon al extranjero, pero después, por distintas vías, retornaron a la manigua para incorporarse al Ejército Libertador.

Según varias fuentes, unas 35 localidades de distintas partes del país se levantaron en armas contra el colonialismo español aquel 24 de febrero. Solo en la región oriental, sobre todo en su parte sur, pudieron consolidarse los focos guerrilleros.

¿Por qué Baire?

Bartolomé Masó
Bartolomé Masó acampó
en Bayate al amanecer

Acerca de por qué Baire comenzó a ser considerada centro principal del levantamiento, cuando en realidad no lo fue, existen distintas teorías. En primer lugar, la propaganda mediática del colonialismo español sobredimensionó el alzamiento en esa localidad para atribuirle falsamente un carácter autonomista, con el avieso propósito de confundir a los cubanos. El historiador guantanamero Regino Boti aventuró, en cambio, una interesante hipótesis: “Contribuye en ello la seducción fonética de la frase: El grito de Baire. Puesto que parece que se trata solo de ponerle nombre a la Revolución, fuera el que fuese, más que para rendir pleitesía a la verdad, para recreo de nuestros oídos somnolientos (…) Las otras expresiones —grito de Ibarra, Guantánamo o Manzanillo—, serán ciertamente menos gratos sonidos aunque encierren mayor consistencia histórica”.

En diversos congresos nacionales de Historia, celebrados a lo largo del siglo XX en nuestro país, Emilio Roig de Leuchsenring combatió la errónea tendencia de centrar en Baire el inicio de la Guerra del 95. Otros dos insignes especialistas, Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo, también combatieron esa simplificación histórica, lo que les atrajo la animadversión de ciertas mentes estrechas, aquejadas de un regionalismo absurdo, que no han vacilado en apelar a párrafos apócrifos como el que se halla en el Archivo Nacional (José Martí. Fondo Donativo. Caja 632, número 50) y que el Centro de Estudios Martianos no incluye en las Obras Completas del Apóstol por existir grandes dudas sobre su autenticidad.

Algunos de nuestros grandes historiadores, como Regino Boti, Sergio Aguirre y Jorge Ibarra Cuesta han propuesto denominar como Grito de Oriente a los hechos que iniciaron la Guerra del 95.

Otra destacada historiadora, Hortensia Pichardo, profundizaría en el concepto:“Hacer del heroico Baire el centro aislado o principal del levantamiento, sería desconocer que el 24 de febrero de 1895, como resultado de una sabia orientación táctica de Martí, lo que tuvo lugar fue —aunque no en la escala prevista y necesitada del proyecto martiano—, un levantamiento simultáneo (el subrayado es de la autora), con el cual el Delegado del Partido Revolucionario Cubano aspiraba a que la llama bélica prendiera en toda la Isla, para permitir que la Guerra Necesaria tuviera —como él solía decir—, la brevedad y la eficacia del rayo”.
______________
Fuentes consultadas
Los libros Dos fechas históricas, de Hortensia Pichardo y Fernando Portuondo; El 24 de febrero de 1895, de Regino Boti; Quintín Bandera, general de las tres guerras, de Abelardo Padrón; El grito de Baire y Saturnino Lora en la guerra de 1895, de Andrés Núñez Lora; José Martí. 1853-1895. Cronología, de Ibrahim Hidalgo, y el Diccionario Enciclopédico de Historia Militar de Cuba.

23/02/2013 13:37. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

Gerardo Hernández y las avionetas del 24 de febrero de 1996

 

 

(Tomado de enelfondodelhombre.wordpress.com)

 

Luego de 25 acciones de violación del espacio aéreo nacional en menos de dos años y de múltiples advertencias, dos avionetas pertenecientes a la organización terrorista Hermanos al Rescate, con sede en La Florida, fueron derribadas el 24 de febrero del año 1996 por fuerzas antiaéreas cubanas.

Tres años más tarde de aquel suceso, en mayo de 1999, el Gobierno de Estados Unidos, incluyó a las acusaciones contra Gerardo Hernández Nordelo -uno de los cinco antiterroristas cubanos prisioneros en EE.UU.- el cargo de conspiración para cometer asesinato en primer grado, cuando el día de los sucesos ni siquiera se encontraba en la base aérea, sino en Miami.

Esa acusación le valió a Gerardo una de las dos cadenas perpetuas que pesan sobre él desde el 2001, aunque no existe ninguna prueba conclusiva de que haya tenido relación alguna con el derribo de las naves.

Lo que el Gobierno norteamericano no ha revelado, 17 años después de los hechos y a 14 años de imputarle el cargo de conspiración para cometer asesinato a Hernández Nordelo, son las imágenes satelitales que probarían definitivamente si en verdad las avionetas cayeron en aguas internacionales -como afirman ellos- o en territorio cubano, como informan autoridades del archipiélago.

Ni siquiera se las mostraron a los investigadores de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), lo que consta en un informe técnico emitido por esa organización hace 16 años; tampoco ante el tribunal de Miami que juzgó a Gerardo, y volvieron a negarlas ante su apelación.

Legalmente, Gerardo tenía el derecho a un juicio aparte, sólo por el Cargo Tres, en el que hubiera podido demostrar su inocencia, tal y como explicó en la Declaración Jurada o affidavit, presentada en el 2011 y en la cual relaciona hechos concretos que así lo corroboran.

En más de una ocasión, Ricardo Alarcón de Quesada, quien desde el Parlamento cubano ha defendido enérgicamente la causa de Los Cinco, denunció que hasta el propio Gobierno de Estados Unidos, en aquel entonces presidido por George W. Bush, reconoció que carecía de pruebas para sostener su acusación contra el antiterrorista cubano y pidió retirarla a última hora, lo cual hizo en mayo de 2011 a través de un documento oficial titulado “Petición de Emergencia”, acción si precedentes en el norteño país.

No obstante, sigue el silencio y las pruebas continúan sin mostrarse a la opinión pública. Tanto mutismo no puede tener otra causa: evidentemente existe algo que ocultar.

Por si fuera, poco los aqueja también la “mala memoria”, pues tampoco “recuerdan” que Cuba advirtió varias veces a Estados Unidos, a través de un intercambio con el Almirante Carroll, de la Marina estadounidense, que no toleraría otro allanamiento de su espacio aéreo y de ello fue alertado José Basulto, líder de “Hermanos al Rescate. Por tanto, no fue tan casual que dijera antes de partir el 24 de febrero de 1996 que ese día necesitarían suerte y de que, ante la primera avioneta derribada, corriera a salvar su pellejo.

¿Cómo hubieran reaccionado ellos si alguna aeronave cubana hubiera entrado sin autorización a su espacio, específicamente en La Florida?

La respuesta podemos imaginarla.

Es esta, sin dudas, una enredada madeja que ha tejido el sistema judicial norteamericano para descargar toda su rabia sobre Gerardo Hernández, específicamente.

No queda otra alternativa que continuar denunciando tamaña vileza, y mantener las acciones para sumar más voces y corazones al reclamo de libertad inmediata.

24/02/2013 08:51. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

Wikileaks revela complots estadounidenses para derrocar a Chávez

(Tomado de Russia Today)

 

Chávez Una parte de la nueva serie de documentos secretos, filtrados por WikiLeaks, está dedicada a Venezuela y muestra la clara mano de EE.UU. en los esfuerzos para derrocar al presidente venezolano, Hugo Chávez.

Los archivos publicados evidencian que al menos dos compañías extranjeras han dirigido acciones de la oposición venezolana desde el 2006 y diseñaron su campaña para las elecciones parlamentarias del año 2010.

Los documentos, que datan de entre julio del 2004 y diciembre del 2011 y que fueron publicados por WikiLeaks en su cuenta de Twitter, ya están disponibles en línea. Se basan en los correos electrónicos de las empresas Stratfor y Canvas, que según las filtraciones, en su aspiración de derrocar a Hugo Chávez utilizaban también a los estudiantes y otras figuras no formales.

Uno de los informes filtrados por WikiLeaks, elaborado en enero del 2010 por la Canvas, titulado ‘Análisis de la situación en Venezuela’, propone una estrategia copiada del movimiento juvenil pro-democrático Otpor!, que fue aplicada con éxito en Serbia. Apoyado por la CIA, utilizó las protestas estudiantiles y una ‘revolución de colores’ para derrocar a Slodoban Milošević en el 2000.

A su vez, Stratfor, que ha sido señalada como un tipo de versión privada de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), pretende ofrecer un análisis, dedicado a las corporaciones multinacionales que buscan invertir en Venezuela. Los correos electrónicos filtrados demuestran que sus motivos y objetivos están lejos de ser independientes, y que están trabajando como una agencia de inteligencia y estrategia para aquellos que buscan la intervención en el país.

Los correos electrónicos filtrados abarcan una variedad de temas, se concentran en el sector de la energía, petroquímica y del petróleo en particular, el cambio político, la situación de las fuerzas contrarrevolucionarias, y el estado de las fuerzas militares. También tocan las relaciones de Venezuela con Cuba, China, Rusia e Irán, y proporcionan proyecciones sombrías de la economía y el futuro del sector financiero.

Hace una semana el sitio de filtraciones WikiLeaks publicó un enorme archivo de correos electrónicos de la empresa estadounidense de inteligencia y espionaje Stratfor, relacionado con varios países de Latinoamérica, que implica más de un millón de documentos. Los nuevos cables revelados por WikiLeaks demuestran la creciente desesperación de los funcionarios de EE.UU. por el avance de las alianzas del presidente venezolano, Hugo Chávez, en el continente. Así lo indicó en aquel entonces el fundador del portal, Julian Assange.




24/02/2013 09:11. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

El delegado Martí en la Asamblea Nacional de Cuba Libre


Cuando José Martí emigrante, lleno de juventud, amor, poesía, pensamientos y acciones libertarias unió las voluntades de los  veteranos mambises de las Guerra del 68 en Cuba, había ganado su primera gran batalla: la continuidad histórica de los Pinos Nuevos, además, de estar decidido y convencido de luchar con las armas en las manos hasta la muerte por la independencia de su querida Isla.

Antes, con los buenos patriotas del exilio, creó el Partido Revolucionario Cubano y organizó, dentro y fuera de las fronteras de la Patria, el inicio de la Guerra del 95, a la cual denominó: la Guerra Necesaria, ¿Por qué?

Porque la situación económica, política y social de la Cuba colonizada por la Metrópolis española era un caos: los verdaderos hijos de la Isla padecían de hambruna, mientras el dinero de los presupuesto se malversaban, subían cada vez más alto los impuestos españoles, y los Estados Unidos, acechaban el momento de la “fruta madura” premeditada.

En lo político, los gobiernos tiránicos y militaristas castraban los derechos de los criollos, vedados de ocupar cargos gubernamentales y comienzan la aparición de partidos políticos contrarios a la independencia, en tanto España arremete con rabia represiva contra sus “colonizados” porque se había gastado casi la última peseta y no llegaba la calma.

Martí lo sabe, se apresura y lima las asperezas para con la unidad de todos los cubanos y por el bien de todos, libertar a la Patria amada. Pero, advierte el Delegado que el Partido Revolucionario Cubano no se había fundado con aspiraciones politiqueras, sino para aglutinar, organizar y dirigir la guerra de independencia y los destinos de la Cuba libre.

Sin embargo, ante la caída del líder aglutinador aquel 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos y de la muerte en combate de Antonio Maceo, el desánimo de los restantes jefes del Ejército libertador, fueron bien aprovechados por los Estados Unidos para dividir e intervenir con sus marines en la Guerra Hispano-Cubana, a la cual, descaradamente, le pusieron el sello USA de la neocolonia.

Y tanta era la afrenta al apóstol por los gobiernos impuestos por los nuevos colonizadores del Siglo XX en Cuba, que el estudiante de derecho Fidel Castro, con los jóvenes del Centenario, precisamente cuando José Martí en ese año 1953 cumplía cien años, asaltó la fortaleza del cuartel Moncada; viajó en el yate Granma, bajó triunfante de la Sierra Maestra para que jamás muriera el maestro.

El próximo domingo 24 de Febrero, cuando se conmemora el aniversario 118 del estallido de la Guerra Necesaria y el 160 del Natalicio de José Martí, la Asamblea Nacional quedará constituida con 612 diputados de toda la Isla para comenzar la Octava Legislatura.

Esa unidad de cubanos de diferentes segmentos de la sociedad socialista, en nombre del pueblo cubano, elegirá el ejecutivo del Parlamento Nacional, y el máximo órgano del Estado, posteriormente, votará por quienes encabezarán la máxima dirección de la Revolución, fenómeno de continuidad histórica cuya génesis fue la formación del Partido Revolucionario Cubano fundado por el Delegado Martí, vivo y vigente en cada escaño del Poder Popular.

24/02/2013 09:28. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

Eligen a Esteban Lazo como presidente del Parlamento cubano

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Fidel Rendón Matienzo

La Habana, 24 feb (AIN) Tras su constitución, hoy, en el Palacio de Convenciones de La Habana, la Asamblea Nacional del Poder Popular eligió a Esteban Lazo Hernández, como su presidente para la VIII legislatura, en sus cinco años de duración.
  También por el voto directo y secreto, los 606 diputados que asisten a la solemne sesión, entre ellos el Comandante en Jefe Fidel Castro y el General de Ejército Raúl Castro, ratificaron para el cargo de vicepresidenta y secretaria del Parlamento a Ana María Mari Machado y Miriam Brito Sarroca.
  Esteban Lazo, quien años atrás se desempeñara como primer secretario del Partido Comunista de Cuba en las provincias de Matanzas, Santiago de Cuba y en la capital, actualmente es miembro del Buró Político.
  Al presentar ante el plenario el proyecto de candidatura para la dirección de la Asamblea, Amarilys Pérez Santana, presidenta de la Comisión de Candidaturas Nacional, destacó que para conformarla previamente fueron consultados cada uno de los legisladores.
  Recordó entre los retos de esta VIII legislatura la urgencia de llevar a cabo la implementación y desarrollo de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
  Asimismo Pérez Santana aludió al discurso del Presidente cubano Raúl Castro en la constitución de la Asamblea Nacional en 2008, cuando destacó la importancia de trabajar por perfeccionar cada vez más el sistema del Poder Popular.    

24/02/2013 10:55. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.

Breve reseña biográfina de Esteban Lazo Hernández

Nació en Jovellanos, Matanzas, el 26 de febrero de 1944

Es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Fundador de la Asociación de Jóvenes Rebeldes. Alfabetizador. Trabajó como activista del Partido en Jovellanos, luego integró el Comité Municipal del Partido en ese territorio. En 1966 cursó la Escuela Superior del Partido Ñico López.

Fue primer Secretario del Partido en las provincias de Matanzas, Santiago de Cuba y Ciudad de La Habana. Desde el 2003 se desempeña como miembro del Buró Político para atender la esfera Ideológica. En el 2006, al constituirse el secretariado del Comité Central, fue elegido integrante de ese órgano. Delegado a los cinco congresos del Partido, diputado desde 1981 y desde 1992 vicepresidente del Consejo de Estado.

24/02/2013 10:59. Lucilo Tejera Díaz sin tema No hay comentarios. Comentar.


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