El Papa, Cuba y las oscuras plegarias de la contrarrevolución
Enrique Milanés León (Periódico ADELANTE)
Camagüey.- La celebración exitosa en Santiago de Cuba de la Santa Misa presidida por el Papa, Su Santidad Benedicto XVI, ante la presencia del presidente cubano Raúl Castro y de centenares de miles de católicos, ortodoxos, evangélicos y no creyentes de toda la Isla y de otras partes del mundo, se erigió en la primera confirmación del éxito de este viaje apostólico de la mayor autoridad de la Santa Sede y del Estado Vaticano.
Atacada desde sus más tempranos anuncios por los sectores de la ultraderecha y la contrarrevolución, que no desisten en sus empeños de aislar a Cuba y de contaminar todo acercamiento de terceros con condicionamientos políticos, la visita se ha organizado eficientemente por la colaboración entre la jerarquía católica y las autoridades cubanas que, juntas, ya habían dado al mundo una lección de acercamiento en 1998, a raíz de la visita del entonces Papa, y ahora beato, Juan Pablo II.
La confirmación del presidente Raúl Castro al Papa de que la nación le escuchará atenta y respetuosamente, nace de la satisfacción por “las estrechas relaciones entre la Santa Sede y Cuba, que se han desarrollado sin interrupción durante 76 años, siempre basadas en el respeto mutuo y en la coincidencia en asuntos vitales para la Humanidad”.
Los signos del diálogo también pueden verse en las palabras de Benedicto XVI en el aeropuerto de Santiago de Cuba, donde declaró estar convencido de que “Cuba, en este momento especialmente importante de su historia, está mirando ya al mañana, y para ello se esfuerza por renovar y ensanchar sus horizontes, a lo que cooperará ese inmenso patrimonio de valores espirituales y morales que han ido conformando su identidad más genuina, y que se encuentran esculpidos en la obra y la vida de muchos insignes padres de la patria, como el Beato José Olallo y Valdés, el Siervo de Dios Félix Varela o el prócer José Martí”.
Mucha prensa que escribe a la derecha se ha ocupado de repetir hasta el cansancio la reciente afirmación del Sumo Pontífice de que la ideología marxista, en la forma en que fue concebida, ya no corresponde a la realidad. Se ha pretendido manipular una expresión que Cuba escucha con respeto y utilizarla para teñir toda su visita de malos pronósticos.
Sin embargo, esta Santa Misa, dedicada a los 400 años del encuentro de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, comienza a adornar con fraternidad un encuentro que hasta el propio Papa calificó como continuidad del realizado por su venerado predecesor, aquel que condenó, justamente en la ciudad de Camagüey, el bloqueo económico, comercial y financiero que el Gobierno de Estados Unidos aplica contra Cuba.
Tanto como el peregrinar respetuoso para homenajear a la Virgen de la Caridad del Cobre, a la que otorgó la Rosa de Oro, “este deseado viaje” de Benedicto XVI es también el tránsito de compañía al ininterrumpido proceso de perfeccionamiento de la unidad de los cubanos, que ha contado con el aliento del Vaticano, pero también con la constante voluntad de los líderes cubanos y la conciencia plena de todo el pueblo.
Obispos, sacerdotes y laicos de La Florida, Nueva York, Puerto Rico, España y otros países pudieron apreciar en Santiago de Cuba una misa exquisita y alegre que no se logra cuando no la levantan ciudadanos hermanados en la raíz. El Papa no tuvo aquí que pedir el cese de la violencia porque ese no es el signo de Cuba.
Todavía a Benedicto XVI le restan dos jornadas con los cubanos. Su llegada fue un nuevo soplo de confianza en el ser humano, con toda su diversidad, y una demostración a quienes pidieron a Cielo y tierra que este viaje se erigiera en un tropiezo para Cuba, de que sus oscuras “plegarias” no pueden ser escuchadas.
Palabras del Presidente cubano Raúl Castro al ofrecer la bienvenida en Santiago de Cuba a su Santidad Benedicto XVI
Palabras del Presidente cubano Raúl Castro al ofrecer la bienvenida en Santiago de Cuba a su Santidad Benedicto XVI.
Santidad:
Cuba lo recibe con afecto y respeto y se siente honrada con su presencia. Encontrará aquí a un pueblo solidario e instruido que se ha propuesto alcanzar toda la justicia y ha hecho grandes sacrificios.
De Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad plena del hombre y heredamos la fraterna fórmula que seguimos hasta hoy: “con todos y para el bien de todos”.
Cintio Vitier, insigne intelectual y cristiano, escribió que “el verdadero rostro de la Patria… es el rostro de la justicia y de la libertad” y que “la Nación no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto”.
La potencia más poderosa que ha conocido la Historia ha intentado despojarnos, infructuosamente, del derecho a la libertad, a la paz y a la justicia. Con virtud patriótica y principios éticos el pueblo cubano ha hecho tenaz resistencia, sabiendo que ejercemos también un derecho legítimo cuando seguimos nuestro propio camino, defendemos nuestra cultura y la enriquecemos con el aporte de las ideas más avanzadas.
Sin razón, a Cuba se le calumnia, pero nosotros confiamos en que la verdad, de la que jamás nos apartamos, siempre se abre paso.
Catorce años después que el Papa Juan Pablo II nos visitara, el bloqueo económico, político y mediático contra Cuba persiste e, incluso, se ha endurecido en el sector financiero. Como aparece en el memorando norteamericano del 6 de abril de 1960, desclasificado décadas después, su objetivo sigue siendo (cito) “… causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.
Sin embargo, la Nación ha seguido, invariablemente, cambiando todo lo que deba ser cambiado, conforme a las más altas aspiraciones del pueblo cubano y con la libre participación de este en las decisiones trascendentales de nuestra sociedad, incluidas las económicas y sociales que en casi todo el mundo son patrimonio de estrechas élites políticas y financieras.
Varias generaciones de compatriotas se han unido en la lucha por elevados ideales y nobles objetivos. Hemos enfrentado carencias, pero nunca faltado al deber de compartir con los que tienen menos.
Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra cooperación internacional continuará.
Santidad:
Conmemoramos el IV Centenario del hallazgo y la presencia de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, que lleva bordado en su manto el escudo nacional.
La reciente peregrinación de la Virgen por todo el país, unió a nuestro pueblo, creyentes y no creyentes, en un acontecimiento de gran significado.
Le aguardan Santiago de Cuba, que ha sido protagonista de gloriosos episodios en la historia de luchas de los cubanos por su definitiva independencia y también el poblado del Cobre, donde la Corona española tuvo que conceder la libertad a los esclavos sublevados en las minas, ochenta años antes de la abolición de tan infame institución en nuestro país.
Nos satisfacen las estrechas relaciones entre la Santa Sede y Cuba, que se han desarrollado sin interrupción durante setenta y seis años, siempre basadas en el respeto mutuo y en la coincidencia en asuntos vitales para la Humanidad.
Nuestro gobierno y la Iglesia Católica, Apostólica y Romana en Cuba mantenemos buenas relaciones.
La Constitución cubana consagra y garantiza la plena libertad religiosa de todos los ciudadanos y, sobre esa base, el gobierno guarda buenas relaciones con todas las religiones e instituciones religiosas en nuestro país.
Santidad:
Hace casi veinte años que Fidel sorprendió a muchos al proclamar que “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre” concluyó.
Hay crecientes amenazas a la paz y la existencia de enormes arsenales nucleares es otro grave peligro para el ser humano. El agua o los alimentos serán, después de los hidrocarburos, la causa de las próximas guerras de despojo. Con los recursos que se dedican a producir mortíferas armas, podría eliminarse la pobreza. El desarrollo vertiginoso de la ciencia y la tecnología no se encuentra al servicio de la solución de los grandes problemas que aquejan a los seres humanos. Frecuentemente sirven para crear reflejos condicionados o para manipular a la opinión pública. Las finanzas son un poder opresivo.
En vez de la solidaridad, se generaliza una crisis sistémica, provocada por el consumo irracional en las sociedades opulentas. Una ínfima parte de la población acumula enormes riquezas mientras crecen los pobres, los hambrientos, los enfermos sin atención y los desamparados.
En el mundo industrializado, los “indignados” no soportan más la injusticia y, especialmente entre los jóvenes, crece la desconfianza en modelos sociales e ideologías que destruyen los valores espirituales y producen exclusión y egoísmo.
Es cierto que la crisis global tiene también una dimensión moral y que prevalece la falta de conexión entre los gobiernos y los ciudadanos a los que dicen servir. La corrupción de la política y la falta de verdadera democracia son males de nuestro tiempo.
En estos y otros temas apreciamos coincidencia con sus ideas.
Frente a tantos desafíos, Nuestra América se une en su soberanía e intenta una integración más solidaria para hacer realidad el sueño bicentenario de sus Próceres.
Su Santidad podrá dirigirse a un pueblo de convicciones profundas que le escuchará atento y respetuoso.
En nombre de la Nación, le doy la más calurosa bienvenida.
Muchas gracias.
Benedicto XVI en Cuba

Por Lucilo Tejera Díaz
Quienes esperaban que el Papa Benedicto XVI tuviera gestos inamistosos hacia Cuba y su sistema de vida a su llegada a la isla por el aeropuerto de Santiago de Cuba se habrán quedado en ascuas.
Ocurre que los enemigos de Cuba, dentro y fuera del país, les importa un bledo la religiosidad y no dudan en expresar frases hasta groseras con tal de herir al pueblo cubano.
Su Santidad fue muy respetuoso, al igual que el presidente cubano Raúl Castro. Son dos estadistas en toda la extensión de la palabra.
El Papa habló de la crisis económica mundial, de solidaridad, de rectitud de los hombres
El pueblo de Santiago de Cuba y sus cercanias le dieron en las calles de la ciudad un cálido recibimiento.
Cuba: la incurable discapacidad de la contrarrevolución

Enrique Milanés León (Periódico Adelante, de Camagüey)
El padre de este niño contribuye a manipular la realidad cubana con recursos y financiamiento de la llamada "disidencia", sin tener en cuenta los esfuerzos que hace la Revolución por atender el padecimiento de su hijo.
Dainel es único por fuera y por dentro; no camina como el resto de los niños, mas eso no le impide soñar igual.
Una escuela conocida, en Santa Cruz del Sur, Camagüey. Entre los veinticuatro niños del aula, uno destaca, no por su enfermedad, rarísima en Cuba actualmente, sino por sus ojos. Sus ojos, de un brillo intenso, son el mejor dibujo, o la mejor composición infantil, sobre qué es la felicidad. A pesar de que obstáculos no le faltan.
Dainel padece mielomeningocele, enfermedad que ocasiona graves daños neuronales como hidrocefalia y discapacidades motrices e intelectuales. Pese a ello, en el grupo de Segundo Grado A de la escuela primaria Ignacio Agramonte el pequeño se siente a gusto entre amiguitos que le cuidan y apoyan.
Yaniusdy Betancourt Sánchez lo sabe muy bien. Es la maestra de Dainel desde que el niño comenzó el primer grado. Ella no magnifica a su alumno: “No es regazado en la docencia, pero tampoco aventajado; tiene alguna dificultad para los ejercicios básicos de Matemáticas”.
Sin embargo, el pequeño posee fortalezas escolares: la maestra agrega que él participa mucho en el aula y hace gala de una maravillosa expresión oral. Salvo el diario acto de inicio matinal en la plaza de la escuela y la asignatura de Educación Física, Dainel comparte íntegramente el programa con sus compañeritos de clase.
—A cada rato –agrega Yaniusdy– pregunta algo interesante que le sirve a él para su situación. Y apenas se ausenta; solo cuando alguna afección digestiva le complica más sus problemas de control del esfínter o cuando va, como sucederá en marzo, a chequear su salud en hospitales de La Habana.
Para esos viajes, además de la atención de doctores a quienes, según la maestra, el niño confiesa querer, Dainel tiene asegurados gratuitamente transporte especializado, hospitalización para él y hospedaje para el familiar que le acompañe. Además, durante el tiempo que está en la capital del país una profesora temporal lo mantiene al día en las asignaturas.
—Él y otro niño –añade Yaniusdy– intercambian sobre sus aspiraciones de paseo en La Habana: uno quiere ir al Museo de la Revolución y el otro a la Casa Natal de José Martí. Pero no lo han llevado.
Dainel es único por fuera y por dentro; no camina como el resto de los niños, mas eso no le impide soñar igual: una vez dijo que quería ser buzo para bajar a ese mar que tanto le gusta y que de vez en cuando dibuja. Y la joven educadora, que ha estudiado la enfermedad de su alumno para atenderlo de manera especial, es parte de la inspiración del pequeño:
—Hace poco me dijo: maestra, le voy a regalar una estrella de mar. Y es el único niño que todos los días me trae una flor.
II
Una calle cualquiera, en Santa Cruz del Sur. Yoan David es otro que se desplaza con dificultad. Tiene una discapacidad física motora, pero tampoco a él eso lo detiene. Se le ve dondequiera y a veces pareciera que posee el don de la ubicuidad: se dice en un sitio, acosado por supuestos perseguidores, y al mismo tiempo cualquier paisano le ve andar, como si nada, por las soleadas calles del pueblo.
Mientras Yoan David desfigura la realidad de su pueblo, así transcurrió el 23 de febrero en Santa Cruz del Sur.
Para varios santacruceños consultados, Yoan David padece la discapacidad más lamentable que pueda observarse en Cuba: no ser capaz de reconocer cuánto se ha hecho en 50 años, bajo bloqueo y mil presiones, por el bien de todos los ciudadanos, especialmente por aquellos cuyos problemas de salud afectan su calidad de vida. Yoan David no comprende, según declaran personas de la ciudad, que está sirviendo al peor enemigo de los cubanos: el imperialismo.
Y este hombre, un contrarrevolucionario que ha hecho de la agitación y la mentira su modo de vida, se presume líder local de un fantasmal Partido Democrático 30 de Noviembre con el que, de paso, ofenden el nombre de Frank País, uno de los héroes cubanos más fieles a Fidel Castro.
Vísperas de este 24 de febrero, Yoan David arreció sus embustes. Empleó los medios técnicos recibidos de sus mentores estadounidenses para colocar un nuevo archivo de audio en el sitio anticubano Hablando sin miedo, una especie de compendio, en la Red, de “mentiras a la carta” sobre la Isla, previa tarifa del que paga en dólares. Otra vez, su “reporte” resumió delirios de reconocimiento en un texto que contaba increíbles amenazas y atrocidades que a menudo ocurren… solo en su cabeza.
III
Una consulta médica, en la ciudad de Camagüey. Con el Doctor Manuel Oliva Palomino, Profesor Consultante del Hospital Infantil Eduardo Agramonte Piña, hablamos sobre Dainel, sobre la enfermedad y el dolor, sobre Cuba y el amor… sobre su tema predilecto: la vida de los niños. Este médico de vastísima experiencia, que ha arrancado de la muerte a incontables niños cubanos, ha sido incluso asesor de organizaciones sanitarias internacionales.
Con él conocimos más sobre la enfermedad del niño santacruceño. El especialista explicó que la mielomeningocele, que es el tipo más común de espina bífida, resulta una anomalía del tubo neural en la cual los huesos de la columna no se forman del todo, lo que impide que se complete el conducto raquídeo. Eso provoca que la médula espinal y las meninges protruyan de la espalda del niño.
Sobre las tasas de sobrevivencia a este mal que Cuba tenía antes de 1959, Oliva Palomino es categórico: el niño que nacía con la enfermedad, moría. De modo que, con un discurso estrictamente médico, puede decirse que quienes aquí no mueren, padeciéndola, le deben la vida a la Revolución Cubana.
No es extraño que Dainel sea el único caso en todo Santa Cruz del Sur. Esta enfermedad apenas se ve en Cuba y el Doctor explica por qué:
Doctor Oliva—Desde que se comienza a atender sin costo alguno a cada embarazada se le suministra ácido fólico, para prevenir esta y otras enfermedades, se le hace examen de ultrasonido, se estudia su líquido amniótico y se le aplican los marcadores fetales, entre otras pruebas que alertan cualquier riesgo de salud para ella o el feto.
El Doctor señala que tratamientos como los de este niño se mantienen en toda la vida del paciente y en cualquier lugar exigen atención dedicada de los mejores neurólogos: “En otros países, si la familia tiene dinero, debe pagar mucho, cientos de miles de dólares por una intervención quirúrgica”.
Claro, Dainel vive en Cuba. Y por eso la válvula de drenaje del exceso de líquido céfalo raquídeo que le fuera acoplada para atender la hidrocefalia que padece le costó, si acaso hace falta decirlo, la sonrisa con que premió a sus médicos.
IV
Una casa desconocida, en Santa Cruz del Sur. Dicen que está ubicada al final de una de las calles principales del pueblo. No lo sé con precisión; no he ido por allá. Dicen también que allí son bienvenidos los que quieren una Cuba sin Revolución, y que por eso no va mucha gente: apenas un puñado con pocos dedos.
Sin embargo esa casa tiene mucho que ver con la historia que cuento. Allí viven dos discapacitados: Yoan David González Milanés y Dainel González Betancourt.
Pese a que su calidad de vida corre menos peligro, el primero de los dos tiene más menguada sus capacidades: no es capaz de entender unos cuantos porqué: por qué un niño conserva frente al dolor el brillo de sus ojos, por qué le regala una estrella a la maestra, por qué anhela visitar un museo de su tierra, por qué aun andando con dificultad sueña con hacerse buzo...
La discapacidad severa de Yoan David le impide responder la pregunta que Dainel hiciera en su escuela aun teniendo las claves en su cuerpo —“¿Maestra: qué es la solidaridad?”— y le inhabilita para leer el significado de las flores con que el pequeño llega al aula en las mañanas. Yoan David cree estar Hablando sin miedo y no ha entendido por qué un muchachito de siete años sigue riendo, con mielo…meningocele. Gran discapacidad ha de tener el hombre que conspira contra el país que le mantiene vivo un hijo.
Amalia, la de Ignacio

Por Lucilo Tejera Díaz
"Idolatrada esposa mía: Mi pensamiento más constante en medio de tantos afanes es el de tu amor y el de mis hijos. Pensando en tí, bien mío, paso mis horas mejores, y toda mi dicha futura la cifro en volver a tu lado después de libre Cuba..."
Ignacio Agramonte, Camaguey, julio 1/1871
A los 24 años, Amalia era una muchacha elegante, con los hermosos ojos negros y abundantes cabellos que caracterizan a las camagueyanas. Su voz tenía un agradable timbre soprano. De exquisita educación, dominaba el inglés, el italiano y el francés.
Así la vió y escuchó una tarde veraniega de 1866 el joven estudiante de Derecho Ignacio Agramonte y Loynaz. Se conocían de vista desde pequeños. Pero aquel día fue decisivo: cada uno quedó prendado del otro.
Cuando se comprometió con Ignacio, acababa de regresar de un viaje de cinco años por Norteámerica y Europa, en compañía de sus padres y hermana.
Francisca Margarita Amalia era la mayor de las dos hijas del matrimonio formado por el médico José Ramón Simoni y Manuela Argilagos, familia acomodada en la sociedad principeña de la época.
Amalia nació el 10 de junio de 1842, apenas seis meses después que Ignacio (23 de diciembre de 1841), con quien se casó en la parroquia de Nuestra Señora de la Soledad el primero de agosto de 1868.
Pero para llegar a aquel momento tuvieron que sortear el difícil escollo que representaba el padre de la muchacha. Ignacio, aunque sin aprietos económicos, no era bien mirado por el cabeza de familia, ya que sus riquezas materiales no se correspondían con la de los Simoni.
En un momento de tensión ante la oposición paterna, Amalia le expresó: ’’No te daré, papá, el disgusto de casarme contra tu voluntad, pero si no con Ignacio, con ninguno lo haré.’’
Puede decirse que aún en luna de miel, Ignacio va a la manigua redentora el 11 de noviembre de 1868, para luchar contra el colonialismo español.
Si durante la etapa de noviazgo, cuando él estudiaba o trabajaba en La Habana y ella permanecía en Puerto Príncipe, el intercambio epistolar fue intenso y muy emotivo, en el período de la guerra alcanza una trascedencia que perdura por el desbordamiento de amor y de patriotismo.
’’Mi paloma arrulladora’’, ’’Idolatrada mía’’, ’’Angel mío’’, son frases que constantemente aparecen en las cartas del guerrero para su amada. Amalia le corresponde: ’’Tu deber antes que mi felicidad es mi gusto, Ignacio mío.’’
El primero de diciembre de aquel año inolvidable, la familia Simoni decide abandonar la casa-quinta de Puerto Príncipe y trasladarse a la finca La Matilde. En la ciudad estan signados por las autoridades coloniales: los dos yernos del doctor Simoni son líderes de la insurrección.
Cuando la vida de campaña lo permite, para la pareja se convierte en un lugar de amor ’’La Matilde’’ , donde nació el 26 de mayo de 1869 el primogénito Ernesto, al cual su padre nombraría cariñosamente ’’Mambisito’’.
Pero la situación en aquel lugar se había complicado por la cercanía de las operaciones enemigas. Agramonte, para entonces ya un respetado jefe, decidió trasladarlos a un sitio que llamó ’’El Idilio’’, en las proximidades de la serranía de Cubitas.
Sin embargo, tiempo después vendría la separación definitiva: celebraban el cumpleaños del niño cuando se anunció la inminente llegada de una columna española. ’’La esposa de un soldado tiene que ser valiente’’, fue lo último que le escuchó decir Amalia a su marido.
Las mujeres cayeron en poder de las autoridades peninsulares, y el jefe de la plaza de Puerto Príncipe pidió a Amalia, entonces embarazada, que escribiera a Agramonte conminándolo a deponer las armas. La respuesta de la patriota fue como un latigazo: ’’Primero me cortará usted la mano que le escriba yo a mi marido que sea traidor.’’
’’¡Fáciles son los héroes con tales mujeres!’’, diría años después el Prócer cubano José Martí, al conocer de este lance.
Viene el exilio a Estados Unidos, donde nace Herminia, la segunda hija del matrimonio. Amalia, agrega a su tarea como madre, un intenso activismo por la indepedencia de Cuba .
El 11 de mayo de 1873 cae en combate en los potreros de Jimaguayú el mayor general Iganacio Agramonte, uno de los principales y más queridos jefes de la lucha independentista, a quien sus soldados llamaban, simplemente, El Mayor.
Amalia conoce de este fatal suceso en Mérida, México, y enferma de gravedad, pero el amor materno y la causa cubana la animan a seguir en la vida. Vuelve a Estados Unidos y continúa la acción en favor de Cuba libre. En Nueva York conoce al joven Martí, interesado por todo lo bueno de su Patria.
Al concluir la Guerra Grande (1868-1878), Amalia regresa a su Puerto Príncipe, pero en 1895 estalla la nueva contienda, organizada por Martí, y el gobierno colonial practicamente la obliga a emigrar. Le temen a su ejemplo y a su patriotismo.
De vuelta a Estados Unidos, otra vez recauda fondos para la lucha. En la temporada actúa como soprano en el De Garmo Hall, de Nueva York, en funciones de beneficio. Tiene buena acogida de la crítica, que llegó a considerar su voz entre las mejores y más timbradas de entonces, según su amiga la poetisa Aurelia Castillo.
Al finalizar sin independencia la guerra, se opone tenazmente al intervencionismo yanqui y a la Enmienda Platt. Le ofrecen ayuda económica por ser la viuda de El Mayor, pero la rechaza: ’’Mi esposo no peleó para dejarme una pensión, sino por la libertad de Cuba."
El 24 de febrero de 1912 devela en el principal parque de la ciudad de Camaguey -antes Puerto Príncipe- una estatua ecuestre de Agramonte, hecha por colecta popular. El parecido es tal que sufre un desmayo.
A los 73 años de edad falleció Amalia en La Habana. Había pedido que la enterraran junto a su padre en el cementerio de Camaguey, cerca de donde podría estar su amado Ignacio, cuyas cenizas debieron ser esparcidas en el camposanto por orden de las autoridades españolas, según reza la leyenda popular.
Desde el primero de diciembre de 1991, los restos de Amalia reposan en su querido Camaguey, a donde fueron trasladados desde la capital cubana.
Aquel día la ciudad conoció uno de los más grandes homenajes de la Historia Patria. Comentaron, con razón, que se asistía al verdadero sepelio de Amalia y al que no tuvo Agramonte.
Universidad de Camagüey recoge en un libro 40 años de su historia
Por María Antonieta Colunga Olivera
La primera universidad creada por la Revolución Cubana presentó este martes su obra testimonial “Historia de la Universidad de Camagüey 1967-2007”, texto que recorre y documenta los principales momentos, logros y transformaciones experimentados por la casa de altos estudios de esta centro-oriental provincia de Cuba.
El libro, fruto de un minucioso y prolongado proceso investigativo, fue escrito por un colectivo de autores que lideró el profesor de la institución, MsC Ubaldo de Jesús Fernández Medina, y se editó e imprimió en el propio Centro de Gestión de Información de la Universidad, con un mínimo de recursos.
En sus páginas se relata cómo llegaron las bondades de la enseñanza universitaria a la populosa región de Camagüey, de la mano del nuevo sistema socialista, cómo surgieron y se fueron desarrollando las primeras carreras y facultades, los sucesivos planes de estudio, hasta llegar a la experiencia actual, con las sedes en los distintos municipios.
A partir de testimonios directos de fundadores y trabajadores, datos estadísticos archivados en el centro y revistas, boletines o folletos producidos en distintas etapas por el antiguo y hoy extinto Departamento de Divulgación de la academia, se logró la producción de un documento patrimonio del pasado reciente de la nación cubana.
Constituye una obra aún en construcción, según señalaron sus autores, pues la historia de la institución sigue creciendo cada año y faltan aristas por perfilar o incluir como la historia independiente de las carreras, los resultados de investigaciones acumulados durante décadas, la reseña de publicaciones nacionales e internacionales que ostenta la entidad, la experiencia en la formación de alumnos extranjeros o misiones internacionalistas, y los anales de los populares Festivales de Artistas Aficionados y talleres literarios.
Para su enriquecimiento, será necesaria la inclusión de las nuevas generaciones que se forjan al calor de este horno de ideas, de carreras como la de Historia, cuyas tesis de grado pudieran aportar contenido valioso al material.
Esta provocación fue lanzada por los presentadores al auditorio, donde además de estudiantes de disímiles facultades se encontraban, en calidad de invitados especiales, profesores y alumnos fundadores de las primeras carreras de la Universidad de Camagüey, a quienes se les hizo entrega del libro.
En la página web del instituto quedará la versión digital del texto a disposición de todo el que desee consultarlo, pues para esta primera edición solo se imprimieron 150 copias que no serán vendidas, sino entregadas a personas e instituciones en calidad de presente.
La Universidad de Camagüey, núcleo fundacional del cual se desprendieron posteriormente las actuales Universidades de Ciencias Médicas y Pedagógica de este territorio y la de la provincia colindante, Universidad de Ciego de Ávila, es centro de referencia nacional y forjadora de la nueva generación de profesionales que ha construido la sociedad revolucionaria de esta región de Cuba. Su historia es, por tanto, la historia de la Revolución en Camagüey.
El lanzamiento de “Historia de la Universidad de Camagüey 1967-2007” inicia las jornadas del Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL), a desarrollarse en este centro estudiantil hasta el próximo jueves.

ANTONIO GUERRERO, UNO DE LOS CINCO ANTITERRORISTAS CUBANOS PRESOS DESDE 1998 EN ESTADOS UNIDOS POR INFILTRAR A ORGANIZACIONES CRIMINALES EN EL SUR DE LA FLORIDA, HIZO ESTE ANALISIS DEL ROL DE LA "GRAN PRENSA" (?) EN LA COBERTURA DE LOS XVI JUEGOS PANAMARICANOS QUE CONCLUYERON CON TODO ESPLENDOR RECIENTEMENTE EN GUADALAJARA, MÉXICO.
Los medios norteamericanos nada dijeron de los panamericanos
Queridos amigos:
En este amanecer, bastante frio en Florence, me llega la agradable noticia de que nuestros deportistas ya han alcanzado 52 medallas de oro en los Juegos Panamericanos y se ubican, con siete medallas más de este tipo que Brasil, en el segundo lugar de esta competencia deportiva, que, como saben, reúne a todos los países de nuestro continente americano y se lleva a cabo en Guadalajara, México.
Los grandes medios de este país, que está ocupando el primer lugar en títulos por un margen amplio, nada dicen de estos juegos.
Amigos solidarios nos han suscrito a varios periódicos y recibo uno de los más importantes en este país, el The New York Times. Chequeo a diario la sección deportiva y en ella los Panamericanos no existen.
Los canales de televisión hispana en sus comentarios deportivos han silenciado la existencia de esta competencia deportiva, la más importante de nuestra región. Es inconcebible.
He tratado de ver si pasan algo por los canales deportivos y solo, milagrosamente, pude ver el juego de voleibol de nuestras criollitas contra las estadounidenses en la semifinal.
Y no es que no se hable de deportes, es que solo se habla de los deportes que dejan dinero, los otros son todos secundarios.
Amplia cobertura ha tenido por estos días la mal llamada Serie Mundial de Baseball, que no es otra cosa que la final de la Liga Profesional, la cual terminó ayer. El jugador más relevante del equipo ganador, los Cardenales de San Luis, Albert Pujols, quien ha jugado por 11 años con ese equipo, queda para la próxima temporada como agente libre. No ha decidido qué hacer. Se irá para el equipo que le ofrezca el mejor contrato, es decir, más dinero.
Por supuesto, no falta la constante transmisión de los juegos del futbol americano, casi desconocido fuera de este país. Aquí tienen un torneo mayor y otro de universidades. Las apuestas son millonarias cada fin de semana. Es un habilidoso negocio que incluso funciona en las prisiones.
Hace dos semanas debió comenzar el flamante torneo de la NBA, el baloncesto profesional, que como la pelota compra a precios inimaginables deportistas por el mundo. Pero resulta que los dueños del negocio no se ponen de acuerdo con los baloncestistas en la repartición del dinero. Los que sudan la camiseta en el tabloncillo quieren más de la tajada que deja este otro “negocito”. Constantemente se habla de esta disputa. Es algo como los escándalos de la farándula. Todo indica que es para atraer más público, es decir, hacer más billetes. Ya llegarán a un acuerdo sobre la millonada.
Doy mis gracias a los amigos que me hacen llegar las noticias de los Juegos Panamericanos.
Cuba continua siendo un ejemplo. La Revolución sigue demostrando la grandeza de su obra, bajo un bloqueo que se empeña en estrangularla y que es mundialmente repudiado.
Reitero, !Venceremos!
Antonio Guerrero Rodriguez 29 de octubre de 2011 FCI Florence, Colorado





